
ENTREVISTA AL DR. FRANCISCO CONTRERAS CAMPOS
Por: Guillermo Ayllón Solís
La vocación de servicio es lo más importante para un pueblo como el nuestro. Así lo confirmó el doctor Francisco Contreras Campos al contarnos su trayectoria para llegar al éxito.
o Vida Personal:
¿Por qué usted estudió Medicina?
Siempre he sido aficionado a prestar servicios. Quizá por el ejemplo de mis padres. Mi madre fue maestra de una escuela pública de niños desamparados y eso me causó un gran impacto.
¿Alguien de su familia era médico o es médico?:
Ningún familiar cercano.
¿Por qué Oftalmología?:
(Risas) Es curioso. Yo quería dedicarme a la patología general. Pero cuando llevé el curso de oftalmología me di cuenta que ésta especialidad era muy completa, tenía un aspecto clínico, otro quirúrgico no menos importante y que también que habían pocos médicos oftalmólogos, pues no satisfacía la demanda. Así mismo noté que las intervenciones ofrecían resultados halagadores tales como la recuperación de la visión en operaciones de catarata.
¿Ha tenido usted la oportunidad de dictar cátedra?:
He sido profesor de oftalmología en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la Universidad Nacional Villareal y en la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Actualmente contribuyo a la docencia en diversos programas de residentado de la especialidad, en el país y en el extranjero.
¿Cree que la enseñanza en las universidades ha mejorado a raíz del nacimiento de nuevas universidades?:
La enseñanza de post-grado de oftalmología ha mejorado tanto en las universidades antiguas como en las modernas. Actualmente se toma muy en cuenta en la formación, las competencias sugeridas por el Consejo Internacional de Oftalmología. El oftalmólogo debe tener el conocimiento actualizado, manejar la tecnología de punta y la apropiada, además de servir con calidad y calidez.
Usted estudió en la Universidad Decana de América. ¿Era usted aplicado o la vida le enseñó la importancia de la profesión?:
(Risas) Es una pregunta muy interesante. Al comienzo era muy buen alumno. Pero cuando comencé a hacer prácticas hospitalarias me di cuenta también de lo importante que es el adecuado contacto humano. Creo que ese es la clave del éxito.
Hoy en día se dice que el médico peruano es más preparado que otros del extranjero porque conoce de todo –obviamente respecto a medicina- con relación a otros países ¿A qué nivel estamos con respecto al extranjero?:
No se trata de hacer una comparación. El médico extranjero vive en su entorno. Nosotros vivimos en un ambiente pluricultural. Yo creo que debemos estar preparados para servir a una población nuestra con tantos diferentes matices. Lo que debemos mejorar es la calidad de enseñanza y calidez con los pacientes.
¿Qué tan importante es la sub-especialización?:
Pareciera que la oftalmología es una rama pequeña de la medicina. Sin embargo dentro de ella existen diferentes sub-especialidades tales como especialistas en catarata, glaucoma, enfermedades de retina, neuroftalmología, etc, que han permitido desarrollar un espíritu de trabajo en equipo. Sin embargo es indispensable el oftalmólogo de tipo general.
¿No se animaría a escribir un libro con todo su conocimiento?:
(Risas) No, no he escrito. Pero si tengo capítulos en varios libros sobre diferentes tópicos de la especialidad. Me gustaría escribir sobre la oftalmología social o comunitaria, en la cual señale los diferentes roles tanto del especialista como de todo el personal de salud tan necesario en la promoción y prevención de la ceguera como en la recuperación de la visión.
o Vida Solidaria:
¿Cuénteme brevemente cómo nació el INO? Tengo entendido que usted ha sido fundador y ex-Director del Instituto:
Tengo que reconocer que cuando estaba entrenándome en el San Francisco Medical Center, tuve como Mentor al Dr. Michael Hogan, Director del Departamento de Oftalmología. El Dr. Hogan había visitado el Perú y conocía nuestra realidad oftalmológica. Me sugirió e impulsó el primer Banco de Ojos y luego el Instituto Nacional de Oftalmología en el Perú (INO). Se desarrolló entonces no sólo un centro de asistencia, sino también de docencia, investigación y sobretodo de ayuda comunitaria. Gracias a la colaboración de todo el equipo médico y personal de salud, se formó el laboratorio de Patología Ocular que fue Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud para tumores oculares y de anexos. Así mismo la OMS nombró al Instituto como Centro Colaborador en Prevención de Ceguera.
En Mayo de 1983, ante el incremento de la demanda y la necesidad de contar con una institución especializada en oftalmología, se crea el INO. ¿Cree usted que es necesario la creación de más institutos públicos dedicados al sector más necesitado?:
En nuestro país existen seis Institutos Nacionales: de Neurología, de Psiquiatría, de Rehabilitación, del Niño, de Neoplásicas y de Oftalmología. Dentro de lo que es oftalmología, creo que es necesario que se descentralice y se cree Institutos Regionales, sobre todo en el norte, sur, centro del país y en la selva. El instituto debe coordinar, pero descentralizarse.
Usted tiene un amplio currículum que lo llevó a ser Presidente de la Asociación Panamericana de Oftalmología y de la Sociedad Peruana de Oftalmología ¿Cuál es el secreto de su éxito?:
(Risas) Lo cierto es que uno debe tener metas y tratar de no desanimarse con los obstáculos que se presenten. Lo único permanente es el cambio, las circunstancias se van sucediendo y las oportunidades van llegando.
Dentro de su espíritu solidario, usted constituyó una fundación llamada “Paracas” donde usted junto con sus socios y staff realizan campañas quirúrgicas a personas de poco ingreso en todo el Perú. ¿Hace lo mismo en el extranjero?:
Hemos expuesto nuestra labor y nuestra realidad en el seno de una organización no gubernamental a nivel mundial que se llama “Agencia Internacional de Prevención de Ceguera” (IAPB) y hemos tenido el privilegio de ser presidentes por la región latinoamericana. En esta organización, cada uno presenta sus logros y problemas para que exista fertilización cruzada en beneficio mutuo.
¿Cuenta con la ayuda del Estado o de una ONG?:
No recibo ayuda económica. Es importante la decisión política y el asesoramiento de las ONG’s especializadas. Usualmente, un buen proyecto o un adecuado programa piloto consigue estas colaboraciones.
¿Alguna vez tuvo la oportunidad de ser ministro de salud?:
No, no he tenido cargos políticos.
Usted recibió muchos premios internacionales como la Medalla de Oro Leslie Dana y el premio en Prevención de Ceguera Internacional de la Academia Americana de Oftalmología, entre otros grandes premios. Pero… ¿En el Perú ha sido reconocido?:
(Risas) Me siento muy honrado de haber sido presidente de la Sociedad Peruana de Oftalmología, de ser Miembro de Número la Academia Nacional de Medicina, así como Miembro Titular de la Academia Peruana de Cirugía.
¿Si tuviera la oportunidad de nacer nuevamente escogería medicina y la misma especialidad?:
Sí, pero creo que trataría de cometer menos errores.
El gobierno junto con varios profesionales de la salud ocular realizan maratones contra las cataratas con el fin de erradicar la ceguera al año 2010 ¿Considera usted que se puede lograr esto o es parte del marketing político?:
Para que estos programas funcionen, se necesitan la decidida colaboración de varios actores. Uno de ellos es la entusiasta y desinteresada colaboración de los oftalmólogos miembros de la Sociedad Peruana de Oftalmología, voluntad demostrada en las campañas. El otro punto importante es la decisión política que actualmente existe. Este gobierno tiene la decisión política de llevar a cabo estas campañas. Quizá nuestra mayor limitación es llegar y convencer a las comunidades rurales más alejadas.
¿Cuál es la combinación perfecta para que un proyecto se realice?:
Trabajo conjunto con organizaciones gubernamentales, organizaciones no gubernamentales y profesionales de la salud. Ese es el triángulo del éxito y sin una de las tres no funciona.
Dr. Contreras, usted comentó a un medio local que en el Perú son más de medio millón de personas que sufren de problemas visuales y que urge contar con la participación de todas las instituciones involucradas a nivel nacional para el establecimiento de un plan de acción y de prevención de la ceguera en todo el país ¿Cómo lo está llevando a cabo?:
Lo más importante es desarrollar un Programa Nacional de Prevención de Ceguera liderada por el Comité Nacional de Prevención de Ceguera, el cual está integrado por los Organismos Gubernamentales pertinentes, los Organismos No Gubernamentales, nacionales e internacionales, que trabajan en nuestro país y la Sociedad Peruana de Oftalmología, del cual formamos parte. Se está llevando cabo de acuerdo al Programa ya mencionado específicamente en la lucha de ceguera por catarata. Además, hay otras campañas como contra los errores de refracción y la retinopatía de la prematuridad en pleno desarrollo.
Cuénteme brevemente ¿Cuáles son las enfermedades más comunes que afectan a la visión?:
La principal causa de la ceguera en nuestro medio es la catarata y se recupera la visión con una operación y colocación de un lente intraocular, no hay tratamiento. Le siguen en frecuencia el glaucoma, la retinopatía diabética, la retinopatía de la prematuridad y los errores de refracción.
¿Cree usted que llegaremos alguna vez al trasplante de ojos?: Todavía no se ha efectuado el trasplante del ojo. Actualmente es frecuente el trasplante de la córnea. El problema en este caso es la usual negación de los deudos para donar la córnea de la persona fallecida y así recupere la visión una persona ciega.
Sería estimulante que los galenos sigan este ejemplo y así mejore nuestra salud y la de nuestra comunidad.