
Por: Guillermo Ayllón Solís. ¿Hoja milagrosa? Siempre se ha oído hablar de la hoja de nuestros ancestros: “Te cuida del soroche… Te da fuerzas… Te rejuvenece… Te alimenta…”. Varios estudios nacionales e internacionales demuestran lo contrario. La hoja de coca nos puede llevar hasta la muerte.
En el Perú se han realizado varios estudios de investigación que tratan sobre el rol de la hoja de coca como probable agente nutritivo, lamentablemente ninguno de ellos avala la recomendación de consumir la hoja de coca como suplemento alimenticio.
“El problema es que muchos de los vegetales no son compatibles con nuestro organismo”, esos fueron los escritos de un informe de del Centro de información y educación para la prevención del abuso de drogas (CEDRO).
El Dr. Edgardo Machado, peruano, publicó “El estudio de Duke”, en la Universidad de Harvard. Un extenso informe sobre el género botánico de la hoja de coca. Llegó a la conclusión que existen gran cantidad de variedades de especies de esta simple planta.
Además de este punto comprobó y relacionó la hoja de coca con la alimentación diaria de cada uno de nosotros. Se dio cuenta que: “Aunque las hojas de coca contienen niveles altos de ciertos nutrientes, la presencia de alcaloides y la posible presencia de insecticidas sugieren cautela en el coqueo”.
También descubrió que por cada 100g las hojas contienen, 18.9g proteínas, 46.2g de carbohidratos, 5g de grasas. Además, vitaminas A, C, B6, B12, tiamina, riboflavina, niacina, alfa tocoferol, ácido fólico, biotina y ácido patogénico. Elementos: calcio, fierro, yodo, fósforo, magnesio, cinc, cobre, sodio, potasio, aluminio, bario, manganeso y cromo; humedad y calorías.
Otro punto de la hoja de coca es que tiene otras funciones en otros órganos y sistemas, sobre todo en la activación de células nerviosas, en células de la sangre, y en el sistema urinario. Su cantidad en el cuerpo humano llega a ser del 2% del peso total de un individuo. Siendo las necesidades diarias del cuerpo humano de 1 a 2 gramos de calcio al día.
“La existencia de altos niveles de calcio en la hoja de coca no garantiza necesariamente su absorción apropiada. Es decir, no basta la cantidad de nutrientes que existen en las plantas, hacen falta las condiciones que faciliten su adecuada asimilación por el cuerpo humano”, agregó el informe.
A lo largo de los años, muchos científicos han intentado buscar un concepto de la hoja de coca. Hasta el momento la balanza de la imagen científica de la coca está alicaída.
Las investigaciones son hechas –por seguridad y para un mejor manejo- con animales. Normalmente los modelos son las ratas.
El experimento comienza alimentando a las ratas jóvenes con comida preparada sin un nutriente específico –puede ser proteínas- durante un período de tiempo. A los pocos días se observa que los animales privados de nutrientes no ganan peso y muestran dificultades de desarrollo y crecimiento.
Luego un grupo es alimentado con comida a la que se le adiciona el producto que se desea evaluar en sus propiedades nutritivas –como: proteína de hoja de coca- entre otro y permite ganar peso a las ratas y recuperar su nivel de crecimiento y desarrollo corporal.
En 1950, J.M. García Giesmann trabajó con un grupo de 20 ratas, 10 controles y 10 a las que se alimentó con polvo de hoja de coca. Todas las ratas que consumieron coca murieron espontáneamente.
En 1965, Carlos Collazos Chiriboga y colaboradores, publicaron en la Revista del Viernes Médico, su trabajo sobre «Nutrición y Coqueo», en el que refieren datos experimentales sobre el aumento de peso en ratas.
Sometió a grupos de 5 ratas cada uno, a un período de pérdida de proteínas durante 10 días, con lo que el peso bajó alrededor de 145 a 130 gramos en todos los grupos. Luego se les alimentó agregando 9% de proteínas a la dieta. Cuando la proteína fue caseína, las ratas recuperaron y sobrepasaron su peso inicial en siete días adicionales. Pero cuando la proteína fue de hoja de coca, el descenso de peso continuó y llegaron a menos de 120 gramos. Con mezclas de caseína y hoja de coca los valores en el peso fueron intermedios. Todas las ratas alimentadas solo con proteína de hoja de coca murieron.
Un estudio reciente, realizado en la Universidad San Martín de Porras, ha mostrado que cuando las ratas de laboratorio son alimentadas con suplementos dietéticos en base a hoja de coca, las ratas mueren en los primeros 9 días de tratamiento.
Al parecer la hoja de coca nos muy beneficiosa para nuestro organismo. Sólo falta difundir estas investigaciones y cambiar este mito de nuestro país, que nos puede aniquilar de este mundo o dejarnos en la cama de un hospital.