sábado, 10 de abril de 2010

Golpe de suerte




Quizá el mundo no está cambiando. Y si lo está, lo hace a pasos de bebé. ¿Qué es el mundo para nosotros? ¿Por qué la vida es tan difícil? Sólo Dios podrá responder esta pregunta. Lo que sé es que estoy aquí, vivo en este lugar y este es mi mundo. ¡Me encanta! Aquí puedo disfrutar de ella como rey en su casa y esto me permite violar las reglas puestas por el Estado y el mundo, cuantas veces me da la regalada gana.

Yo soy así, la vida me formó así, un simple chico rebelde.
¡Quiero ser feliz¡ Cumplir mis sueños y volar como un ave que luce sus alas en el aire, apoyado sobre el viento que lo mece como un bebe que busca dormir y que necesita el jugo del alpiste para coger energía, luchar por su vida y no desaparecer en el mundo, como un pequeño que busca a su madre y no la encuentra. Llora, se desespera, grita al cielo y esta ave regresa y le dice: “No llores mi niño, ella está conmigo”. La madre amiga, compañera, profesora. Nuestro apoyo de cada día.

El punto es que el niño siempre es rebelde. Por naturaleza lleva en su sangre ese bicho caprichoso que intenta romper los buenos modales, actitud formal y cultura familiar, para dejarnos caer al abismo, chocarnos con el suelo y darnos cuenta que las a veces las pesadas pero profundas sermones célebres de las madres tenían mucha razón.

Después nos sentimos preocupados y de repente un poco molesto, pero la vida dice en la lección número “5”, uno es lo que decide ser. En el mundo hay una fuerza tremenda que sale a flote de acuerdo a nuestros pensamientos, por eso cuando te pregunten ¿Qué es el mundo para nosotros? Responde es lo que yo decida que sea y cuando te pregunten ¿Por qué la vida es tan difícil? Responde porque soy un chico rebelde. Saludos mis queridos lectores, un fuerte abrazo.